RECURSO GRATIS: Dependencia emocional y narcisismo
Por haber llegado hasta mi blog te quiero regalar la grabación de una de mis clases en abierto «Dependencia emocional y narcisismo». Si piensas que podrías tener dependencia emocional, has intentado solucionarlo o cambiarlo sin éxito y sientes que no dejas de atraer perfiles tóxicos… esta clase es para ti.
Hablar de la familia despierta emociones y dolores prácticamente a todo el mundo, y es complicado hablar sobre ello sin causar disgustos y animadversión. Aun así, creo que es necesario abrir debate y en este post vas a encontrar un trato muy respetuoso hacia el tema, puesto que no merece menos. ¡Qué importante y determinante es la familia!
Si te quedas hablaremos sobre esas situaciones en las que, por motivos muy variados, nuestra relación con algún miembro de la familia nos hace más mal que bien. ¿Qué hacer en estos casos? ¿Por qué resulta tan difícil romper con ese tipo de relaciones? ¿Qué factores influyen en nosotras mismas para que acostumbremos a dejarnos en segundo lugar?
Como te decía, es un tema duro de abordar… pero mirar hacia otro lado no lo resuelve, ¿verdad? Así que vamos a por ello, te aseguro que no eres la única a la que le ha tocado.
En este artículo no quiero extenderme en el tema, ya que de lo que quiero hablarte no es de familias desestructuradas o tóxicas, sino de relaciones tóxicas con alguno de los miembros de la familia. Obviamente, son cosas bastante distintas.
Solo como forma de contextualización, debemos tener súper claro que la familia tiene funciones importantísimas en el desarrollo cognitivo, emocional y socioafectivo de cualquier niño o niña, por lo que es el ambiente más importante durante nuestros primeros años de vida.
Los conocimientos que cualquier niño o niña aprende de sus familiares directos (habitualmente sus padres y/o madres) serán los modelos que necesitará para definir y fortalecer su identidad y las habilidades de comunicación y relación con la sociedad. Además, los lazos que se creen en el núcleo familiar serán importantísimos en el correcto desarrollo de la personalidad.
En resumen, podríamos decir que todas las heridas y alegrías que vivamos en nuestra infancia nos acompañarán en la edad adulta. La familia es un pilar fundamental para cualquiera de nosotros y, para un niño, la familia lo es todo.
¿Guardas recuerdos de cuando eras pequeña y papá o mamá eran como superhéroes a tus ojos? Lo sabían todo, eran fuertes y grandes, sabían conducir y cocinar, ganaban dinero… y todo ello te parecía tan alucinante que era como de otro planeta.
Hay muchos vídeos en Internet sobre niños que hablan sobre sus madres, pero el que quiero compartir contigo ahora es otro, uno donde los padres son los protagonistas y donde abren sus herméticos corazones delante de una cámara. Se describen como padres, y luego lo hacen sus hijos.
Deja de manifiesto cómo de importantes son las figuras maternas y paternas para los niños y niñas. Mira el vídeo y seguimos, pero no me culpes si se te salta alguna lagrimilla 🙂
«Mi familia es mi fortaleza y mi debilidad» – Aishwarya Rai Bachchan
Si lo piensas con detenimiento, es completamente normal. Puedes dejar de hablar con un amigo, o romper una relación de pareja, pero… ¿romper con un padre, una madre o un hermano? Como hemos visto, es muy duro y difícil romper con un familiar cercano, ya que ellos son nuestro punto de referencia afectiva y emocional.
¿Qué solemos hacer entonces? No romper la relación es lo más habitual, por lo que, los problemas iniciales, de no ser resueltos, tienen todas las papeletas para terminar transformándose en una relación tóxica. Aguantamos, callamos, discutimos, nos arrepentimos y volvemos a discutir. A veces, ni siquiera discutimos, solo tragamos y tragamos, llenándonos de emociones que (créeme) terminan aflorando por alguna otra parte.
Al fin y al cabo, siempre serán nuestro padre, madre, hermano, hermana… por mucho que rompamos con la «toxicidad», por lo que suele ser más fácil lidiar con el malestar que con el sentimiento de culpabilidad (que creemos que tendremos) si nos hacemos a un lado.
¿Cuál es la solución? ¿Qué es mejor si en este momento estás viviendo algún tipo de relación tóxica con un familiar que te quita el sueño y hace que vuestras reuniones te llenen de pesar?
La respuesta no es sencilla, pero siempre, siempre, siempre hay una solución.
La solución difícil pasa por una tregua inicial. Vamos a presuponer que, aunque la relación se haya transformado en algo tóxico, sus cimientos están construidos con amor y cariño verdaderos. Puede ser que la relación se haya ido estropeando con el tiempo, que haya sucedido algo concreto que la haya empeorado o que siempre haya sido mala pero el amor siga estando ahí dentro.
En estos casos, por supuesto, la recomendación es intentar cambiar las cosas. Piensa en lo siguiente y respóndete con sinceridad: ¿Cómo crees que te sentirías si ahora mismo pudieras romper para siempre tu relación con esa persona? Olvídate del juicio de los demás y de lo que se supone que la sociedad espera de ti. Si tu sensación es de liberación, alivio o felicidad, deberías saltar al siguiente punto. Pero si no es así, todavía hay cosas que puedes intentar antes de rendirte.
Tras la tregua, deberéis hacer un acercamiento libre de prejuicios o rencores y crear un espacio neutro donde poder empezar de nuevo (que no de cero). Existen montones de cosas que podéis hacer para reiniciar vuestra relación; desde cambiar vuestra forma de comunicaros hasta hacer terapia con un profesional experto en el tema.
Si estás en este punto con algún familiar y necesitas mejorar la relación sin tener que ir a un psicólogo o mediador, al final del artículo te voy a dejar el enlace a un recurso súper potente que podría ser tu solución o, por lo menos, el inicio del camino. Pero, por ahora, pasemos al segundo tipo de solución.
Sí… por lo que significa la familia, me temo que no encontraremos ninguna solución sencilla. Si lo has intentado todo o si simplemente no tienes el deseo de intentarlo por tus propios motivos personales (es respetable no desear algo, no debes sentirte culpable por ello nunca), la solución más difícil es romper el hilo y seguir adelante.
Como hemos visto, la familia es tu primera comunidad. No puedes elegirla y no te queda otra que adaptarte a ella. Pero no debes olvidar que NADIE puede obligarte a tener vínculos afectivos, ni si quiera por pertenecer a tu misma familia.
Sí, es cierto que no has elegido a tu familia, pero sí puedes elegir cómo vivir.
Si son tu estabilidad mental y emocional lo que está en juego, puede que sea necesario mantener distancia con ese miembro de tu familia, incluso si ello implica separarse de él o ella por un tiempo indefinido. Un miembro de la familia con el que mantengas una relación tóxica te puede hacer mucho más daño que cualquier otra relación personal.
Alithia Asturrizaga, trabajadora social en Chicago, IL. y especializada en trabajo social y trabajo social clínico refleja esta realidad a la perfección en una detonadora reflexión:
“He trabajado con muchas personas que han vivido toda su vida lidiando con familiares y seres queridos tóxicos. De hecho, esta es una de las razones principales por las que muchas personas buscan terapia.
Hay ciertas técnicas para que las personas puedan hacer más tolerables estas relaciones —estos métodos incluyen generalmente alejarte en cierta medida de la persona tóxica. Sin embargo, en muchos casos, la mejor solución es quitar completamente de tu vida a ese individuo tóxico.”
Personalmente estoy en contra de etiquetar a una persona como tóxica, prefiero hablar de relaciones tóxicas, pero estoy 100% de acuerdo con su conclusión; a veces, alejarse completamente es la última carta de la baraja.
¿Has llegado a este artículo porque en tu vida familiar hay una relación tóxica que te quita el sueño? Si es así, más arriba te explicaba que existen fórmulas intermedias para empezar a resolver los problemas interpersonales que, por supuesto, también funcionan con familiares 🙂
Obviamente, si tu relación con ese familiar es complicada, decirle de buenas a primeras que necesitáis ir a terapia o a mediación no será la mejor estrategia. Probablemente recibas una negativa del tamaño de una montaña. Hay que tener más «tacto» y optar por estrategias menos intrusivas (pero súper efectivas).
Lo que te propondría en este punto es que trabajéis juntos vuestra personalidad y vuestras necesidades individuales en un marco de trabajo y desarrollo personal. Por experiencia, podría asegurarte que, cuando las relaciones están basadas en el amor y en un aprecio real, el 90% de las veces las cosas se pueden solucionar haciendo un trabajo de conocimiento el uno del otro.
Te sorprenderías de cómo cambian las cosas cuando se hace este tipo de trabajo interpersonal; el antes y el después es muy significativo y, habitualmente, resuelve el problema sin necesidad de más ayuda.
Tengo más de 10 años de trabajo ayudando a mujeres a conocerse a sí mismas (a nivel de personalidad y de forma rigurosa) y a ofrecerles las claves para mejorar sus relaciones personales, incluidas las familiares. Si de verdad estás interesada en resolver tu problema, será un placer para mí poder acompañarte, por supuesto.
Te lo digo sin tapujos, porque esta es mi forma de contribuir a mejorar el mundo; tengo la certeza que un gran cambio está formado por cientos de pequeños cambios, por lo que, solucionando tu problema familiar, estarás contribuyendo a mejorar tu vida, la de tu familiar, la del resto de tu familia y, por supuesto, estarás contribuyendo a hacer de este mundo un mejor lugar para vivir.
Así que si te apetece hablar conmigo sobre ello, te invito a agendar una sesión gratuita de orientación y nos conocemos.
Un abrazo.
RECURSO GRATIS: Dependencia emocional y narcisismo
Por haber llegado hasta mi blog te quiero regalar la grabación de una de mis clases en abierto «Dependencia emocional y narcisismo». Si piensas que podrías tener dependencia emocional, has intentado solucionarlo o cambiarlo sin éxito y sientes que no dejas de atraer perfiles tóxicos… esta clase es para ti.
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